El chico termina el colegio y el padre, que tiene
algunos amigos políticos, trata de conseguirle un empleo. Para ello habla con
un amigo: Paco,
¿te acuerdas de mi hijo? Terminó la secundaria. Necesitaría un puesto para empezar
a trabajar mientras decide si va a seguir una carrera...
A los tres días contesta Paco: Tito, ya está, asesor en la comisión de salud
en la Cámara de Senadores. Unos 9000 euros al mes.
No.
Es una locura. Es muy joven. Tiene que comenzar desde más abajo.
A los dos días, de nuevo Paco: Tito, tengo un cargo de secretario privado de
un diputado. El sueldo es más modesto, 5000 euros al mes.
No,
Paco. Acaba de terminar el colegio, no quiero que la vida se le presente tan
fácil.
A los dos días: Tito, ahora sí, ayudante del encargado del archivo. Claro
que el sueldo es pequeño, unos 3000 euros al mes.
Pero,
Paco, algo más modesto, ¿no habrá nada por unos 300 euros al mes?
Bueno,
sí, pero no sería para él.
¿Por
qué?
Esos
cargos son por concurso, necesita buen currículum y título universitario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario