jueves, 30 de marzo de 2017

CÓRTATE EL PELO

Un joven obtuvo su permiso de conducir. Ese mismo día le preguntó a su padre, que era rabino, si podía usar el coche de la familia.
El padre le llevó a su estudio y: Haré un trato contigo: trae aprobadas todas tus asignaturas, estudia un poco el talmud, córtate el pelo y luego hablaremos del coche.
Después de un mes, el muchacho regresó y de nuevo le pidió a su padre que le dejara utilizar el coche.
De nuevo el padre le llevó a su estudio y: Hijo, estoy muy contento contigo. Trajiste excelentes notas y cada día te observo mientras estudias un rato el talmud, pero, ¿recuerdas la condición de cortarte el pelo? ¿Por qué no te lo has cortado aún?
Padre, he estado pensando en ello y sé que Sansón, Moisés, Noé e incluso Jesús llevaban el cabello largo. ¿Por qué tendría yo que cortármelo? ¿Acaso no va contra el mensaje divino?
Es cierto, pero te recuerdo que esos melenudos iban a todas partes caminando...

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